Las excavaciones del Molí d’en Ribé en 2009 proporcionaron un importante conjunto de utensilios, de vajilla de mesa y de cacharros de cocina, datado entre finales del siglo XVI y el tercer cuarto del siglo XVII. Esta vajilla pertenecía a los señores de la Torre Balldovina que la habitaban en aquel momento, los Riber. Esta familia fue su propietaria durante los siglos XVII y XVIII y dio origen al nombre del molino.
La exposición muestra una selección de las más de 600 piezas de vajilla y cerámica de mesa de producción catalana, además de toda una gran variedad de cacharros de cocina: platos de diferentes diámetros, escudillas, braserillos, pucheros, jarras, ollas, cazuelas, graseras, tapaderas... Se trata de un conjunto muy interesante tanto por la heterogeneidad de formas como por el volumen de piezas recuperadas que son además muy homogéneas cronológicamente.